jueves, 18 de junio de 2009

Líderes indígenas y gobierno desarrollaron nueva propuesta de ley


Bagua, 5 de Julio del 2009, Sinceros abrazos fueron el cierre de una primera etapa de intenso trabajo para desarrollar la primera propuesta conjunta entre los líderes indígenas y el gobierno para sustituir los decretos 1090 y 1064 derogados hace dos semanas atrás por el congreso. El Premier Yehude Simon mencionó que se siente satisfecho por el trabajo realizado "Creo que una importante lección que hemos aprendido juntos es que todos estamos buscando lo mejor para nuestro país, y lo mejor se encuentra más fácil con la participación de todos".

Esta propuesta será enviada por el ejecutivo al presidente del Congreso para que pueda ser aprobada dentro del marco de la Ley Forestal y de Fauna Silvestre. Diversas bancadas políticas destacaron el gesto del ejecutivo de promover el diálogo y pidieron a los diferentes poderes políticos y bancadas tener más presencia en sus regiones para poder representar mejor al pueblo como padres de la patria.

En tanto las declaraciones no se hicieron esperar, frentes de oposición, entre ellos el líder del partido Nacionalista Ollanta Humala, destacó la necesidad de escuchar más a los peruanos y ofreció su apoyo al pueblo para mejorar la comunicación con el gobierno cuando fuere necesario. Asimismo, hizo un llamado de reconciliación y unión entre los peruanos, así como entre los partidos políticos que los representan.

Foto: caobac.blogspot.com

2 comentarios:

  1. Vamos por buen camino!
    Editorial del Comercio - 6 de Julio 2009:

    http://www.elcomercio.com.pe/impresa/notas/cuando-dialogo-maxima-prioridad/20090706/310157

    ResponderEliminar
  2. Extraido del Diario el Comercio, 19 Jul 09
    Muy buena editorial:

    EL EDITORIAL

    La prioridad: orden, paz social y desactivar conflictos
    Según anuncio del jefe del Gabinete, Javier Velásquez Quesquén, para afrontar las tensiones sociales en adelante cada ministerio formará su unidad de prevención y solución de conflictos, con lo cual se desactivarían las mesas de diálogo ya instaladas.

    Es bueno que este nuevo enfoque proponga mecanismos de negociación más institucionalizados en el interés de dejar de lado la llamada política del bombero, según la cual cualquier brote conflictivo demanda la presencia del presidente del Consejo de Ministros en cualquier punto del país, para apaciguar los ánimos y evaluar alternativas de solución improvisadas.

    Por tanto, la idea de Velásquez es positiva, pero hay dos aspectos que deben evaluarse con mucho cuidado: las mesas de diálogo no son malas o innecesarias en sí mismas, pues funcionan como una buena válvula de escape en situaciones extremas en las cuales los interlocutores sociales tienen representaciones imprecisas (como los frentes, movimientos, etc.). Lo que debe evitarse es el abuso de este mecanismo democrático y que su funcionamiento no esté bien regulado en cuestiones medulares como su alcance y carácter vinculante con los estamentos del Estado.

    Asimismo, si bien no pueden alentarse formas de negociación social paraestatales, antes de desactivar lo que ya existe, aunque sea de modo precario, es urgente hacer un balance de los conflictos en curso, para lo cual es fundamental el apoyo de la Defensoría del Pueblo, que mantiene un registro actualizado de ellos.

    Se necesitan también mejores sistemas de prevención, para lo cual debe irse a una reingeniería total de la Unidad de Prevención de Conflictos de la PCM para detectar tempranamente los problemas políticos y sociales que enervan a la nación. En otro plano, la colaboración del Ministerio del Interior y la Policía Nacional es importante para mantener el orden, pero es obvio que su función antes que represiva debe priorizar la prevención.

    En ese enfoque urge reforzar las labores de inteligencia para descartar y denunciar cualquier injerencia de grupos desestabilizadores, muchas veces vinculados a fuerzas extremistas de la izquierda radical y subversiva, o a grupos que responden a intereses foráneos.

    Luego debe mejorarse la coordinación entre los ministerios, no solo para compartir la metodología de detección y desactivación de conflictos, sino para evitar que se dupliquen esfuerzos.

    Otro aspecto sumamente importante es el que concierne a los gobiernos regionales y locales. Como se ha visto en tiempos recientes, muchos conflictos sociales son de naturaleza local y tendrían que haber sido resueltos por los presidentes de los gobiernos regionales. Sin embargo, estos, de modo facilista e irresponsable, eluden esta responsabilidad y la endilgan al Gobierno Central, lo que al final causa gran perturbación a la gobernabilidad y la paz social.

    Finalmente todos debemos entender que la apertura al diálogo no debe ser vista como un signo de debilidad, sino, por el contrario, como una expresión de una voluntad democrática que debe guardar el equilibrio entre diálogo, orden, respeto a los demás (para evitar bloqueos indiscriminados de vías) y, por supuesto, desarrollo e inclusión social.

    http://www.elcomercio.com.pe/impresa/notas/prioridad-orden-paz-social-desactivar-conflictos/20090719/316120

    ResponderEliminar

Gracias por tus comentarios!